Acrílico, asfáltico o cementoso: qué impermeabilizante elegir
Los tres impermeabilizan, pero no sirven para lo mismo. Lo que decide cuál te conviene es qué va encima de la azotea y cuánto sol le pega.
Consejos
17 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura
Castillos con la varilla expuesta, orillas de escalón despostilladas, losas con oquedades: el concreto se daña, y la reacción más común es rellenar con una mezcla de cemento y arena. A los pocos meses el resane suena hueco y se cae entero.
Pasa porque el concreto nuevo no se pega solo al viejo. El concreto viejo ya fraguó, está seco y absorbe el agua de la mezcla nueva, y queda una unión débil entre los dos.
Pica hasta llegar a concreto firme. Lo que se desmorona o suena hueco al golpearlo tiene que salir. Si hay varilla expuesta, límpiala del óxido suelto con cepillo de alambre.
Retira el polvo con agua o aire. Humedece el concreto viejo sin dejar charcos: así no le roba el agua a la mezcla de reparación.
Es lo que une el concreto viejo con el nuevo. Hay dos familias:
La reparación se coloca mientras el puente todavía está fresco o pegajoso, según indique su ficha.
Un mortero de reparación está formulado para adherirse, no encogerse y aguantar sin agrietarse. CONCREPATCH, por ejemplo, está pensado para resanar concreto dañado. Para detener una filtración activa de agua existen morteros de fraguado instantáneo, como AQUAPLUG.
Como todo material cementoso, el resane necesita mantenerse húmedo los primeros días para no agrietarse.
Los tres impermeabilizan, pero no sirven para lo mismo. Lo que decide cuál te conviene es qué va encima de la azotea y cuánto sol le pega.
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